PRENSA

Argusino, un pueblo que duerme

  • 22/04/2008
Argusino, un pueblo que duerme bajo las aguas.

Editorial Semuret S.L.

Artículo de El Norte de Castilla, edición digital. Martes 22 de abril de 2008.

Argusino, un pueblo que duerme bajo las aguas.

Un libro rescata la historia de Argusino, anegado por un embalse hace 41 años.


Maíllo destaca el valor etnográfico de la publicación y Alejo reconoce el sacrificio de los vecinos del pueblo, que emigraron a otros lugares

T.L.

‘Argusino, un pueblo que duerme bajo las aguas’ es el título bajo el que se esconden varios años de trabajo, recopilación e investigación por parte de José Miranda Crespo, su autor y antiguo habitante de la pequeña localidad de Argusino, anegada en 1967 por la construcción del embalse de Almendra. La nueva publicación, presentada ayer, ha sido editada por la Diputación de Zamora y la editorial Semuret.

Los casi trescientos habitantes con los que contaba por aquel entonces se vieron obligados a abandonar todas sus pertenencias y emigrar a otros pueblos de la provincia para rehacer sus vidas. Estos y otros aspectos históricos se cuentan en esta publicación, en la que José Miranda ha incluido diversas historias sobre los caminos del pueblo, sus fuentes, sus casas y sus industrias, así como las costumbres y la fauna y flora de Argusino, según informaron las agencias regionales.

En la presentación del libro estuvieron presentes, además del autor, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo; el presidente de la Diputación de Zamora , Fernando Martínez Maíllo; el director de la editorial Semuret, Luis González, y el diputado del área de Educación y Cultura, José Luis Bermúdez.

Durante el acto, Alejo recalcó el hecho de que este tipo de eventos son «un ejemplo para que la gente vea que el debate político no supone ningún problema a la hora de trabajar por las cosas buenas y positivas».

Además, el delegado del Gobierno, natural de Almeida de Sayago, un pueblo muy cercano a Argusino, recordó en la presentación las anécdotas vividas con los habitantes del pueblo de Argusino. «Ambas localidades teníamos una gran vinculación y aún me acuerdo cuando venían los hortelanos de Argusino a vender sus hortalizas», señaló.

Asimismo, reconoció la solidaridad y sacrificio de las personas que se vieron obligadas a abandonar su pueblo y el gran ejemplo de integración que protagonizaron en municipios como Almeida.

Material muy valioso

Por su parte, Fernando Martínez Maíllo agradeció al autor la publicación de este libro «de carácter etnográfico que representa el recuerdo de nuestra tierra y resume las raíces y la historia de este pueblo». También destacó el hecho de ser un material «muy valioso para que no nos olvidemos de lo que pasó con sus habitantes».

El autor, José Miranda, tras unas breves palabras a modo de prólogo, expresó su particular agradecimiento a todas las personas que, de algún modo, le ayudaron a la hora de sacar adelante este proyecto literario.

«Con este libro he querido dejar patente la vida de mi querido pueblo y evitar así que quede en el olvido», dijo. A lo largo de su intervención, Miranda explicó cómo la felicidad de las gentes de Argusino se vio truncada cuando las aguas cubrieron por completo el pueblo. «Es muy difícil relatar el dolor que tuvieron que pasar aquellas personas, especialmente los mayores, porque dejaban atrás todos sus recuerdos», señaló.

Luis González, responsable de la editorial Semuret, indicó que el libro, de 142 páginas, ha salido al mercado con una tirada de 500 ejemplares y que ya se puede adquirir a un precio de 12 euros.

La treintena de habitantes de Argusino que han sobrevivido, y sus descendientes, que cuando se construyó el embalse se vieron obligados a emigrar a otras tierras, se reencuentran cada año el primer domingo de mayo, en la romería que se celebra en la ermita de Santa Cruz.

El recuerdo se renueva cada año para evitar que la memoria colectiva también desaparezca. La cita tiene lugar en la ermita que se construyó por iniciativa popular en 1972 al pie del embalse, en la zona próxima a donde se encuentra anegada la villa de Argusino.

El llenado del embalse se realizó el 17 de septiembre de 1967, más de cuatro siglos después de la fundación de Argusino, que data del año 1527. Hace 41 años, en Argusino residían más de trescientas personas que se vieron obligadas a emigrar y rehacer su vida en otros pueblos de Zamora, así como a ciudades como Madrid, Bilbao o Salamanca.’



Enlace al libro: Argusino, un pueblo que duerme bajo las aguas.

Enlace a El Norte de Castilla: Un libro rescata la historia de Argusino.

Fotografía T.L.
Martínez Maíllo ojea el libro en presencia de Miguel Alejo, a su lado, José Miranda y Luis González.