HISTORIA

Manzanal del barco. Historia de Alba y Aliste

  • 01/03/2012

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Manzanal del Barco en la historia de Alba y Aliste
[Monografía]

Autor: José Luis Arguello López. Alejandro Arguello Furones
Páginas: 254
Lengua: Español
Editorial: Editorial Semuret, S.L
Año edición: 2012
Plaza de edición: Zamora
ISBN: 978-84-939660-5-8
P.V.P.: 15,00€ — Agotado


Prólogo

Decía César Fernandez Duro, que desde que nacemos contraemos una deuda con la tierra que nos engendró, ese compromiso no es otro que conocerla: aquél que no conoce su historia, vive en la más absoluta orfandad.

Desde siempre sentí una especial curiosidad por los secretos que escondían cada uno de los rincones de mi pueblo y sus campos, en los que pensaba habían habitado mis antepasados desde el principio de los tiempos. Me gustaba fantasear con aquellas leyendas que me contaban mis abuelos sobre la “Peña la Mora, la Matanza y San Sebastián, leyendas que para mí eran historia pura, que debía creerse a pie juntillas de igual manera que la Historia Sagrada. Cuando crecidito, comencé mi particular litigio son los libros, decidí mantener al margen la Historia, también la Literatura, disciplinas con las que me unía una buena amistad y con las que compartía gran parte de mi tiempo de ocio.

Allá por los años Noventa, de la mano de Sergio Jesús de San Marcelo y Vasallo inicié mi primer trabajo de investigación: el “Árbol Genealógico de la Familia Argüello (1999). Conseguí llegar hasta 1569, diecisiete generaciones con nombres y apellidos de mis antepasados. Tanto gustó la cosa, que, del Archivo Diocesano, me pasé al Archivo Provincial, con el fin de saber quienes eran esas personas que estaban detrás de aquellos nombres, a qué se dedicaban, que vicisitudes pudieron vivir a lo largo de sus vidas. Dando palos de ciego, me fui adentrando en el mundo mágico, apasionante de los archivos; cientos de legajos fueron pasando por mis manos y cada cual me parecía más interesante. Encontré escritos que poca gente conocía, descubrí también aquellos otros que alguien antes que yo había dado luz y que a mí en otro tiempo me parecían de imposible localización. Sin más pretensiones que la curiosidad y el cariño que siempre he tenido a mi Tierra, fui almacenando, más que recopilando, en mi humilde archivo legajos y legajos sin orden ni concierto.

Entre tanto otros como Manuel Gomez Rios, Francisco Rodriguez Pascual, María Elisa Gonzalez-Moro Zincke, con más medios y sobre todo muchísimo conocimiento de la Historia de los tiempos, hacían el verdadero trabajo de investigación sobre Alba y Aliste. Para ellos entendía yo, le estaba reservada empresa. Y así habría sido, en el caso de Manuel Gomez Rios, la persona que más sabía sin ningún género de dudas, de la tierra de Alba y Aliste y por supuesto de Manzanal, si Dios no lo hubiera llamado tan pronto a su presencia, para estar entre los suyo, entre los mejores hombres que han parido estas tierras de Alba y Aliste. El carbajalino Francisco Rodríguez Pascual siguió sus pasos, privandonos a los albariños de tener entre nosotros una mente tan privilegiada.

A la espera de que algún día viera la luz alguna publicación, incluso pos mortem, como estaba ocurriendo con la “Biblioteca de Cultura Tradicional de Zamora” de Francisco Rodríguez Pascual, fui madurando la idea que, si otros no lo hacían, lo haría yo; pero mis profanos conocimientos de historia en general, no me permitían semejante osadía. Hasta que poco a poco fui despojándome de complejos y comencé a preguntarme de qué me servía todo aquello que yo sabía y guardaba celosamente de la historia de mi pueblo, si no lo contaba a los hijos y vecinos de esta Tierra y a otros que pudiera interesar. Algunas personas estaban al tanto de mis inquietudes, me sugirieron y no faltos de razón, que aprovechará las nuevas tecnologías y lo diera a conocer vía internet a través de una página web. Pero yo, que soy ignorante en estas lindes, hijo de un tiempo en el que gusta palpar la verdad con la mano, aquello me pareció demasiado etéreo, incontrolable; mi pueblo, mi tierra se merecía algo mejor, algo que estuviera al alcance de todos: el clásico libro.

Codo con codo con mi hijo Alejandro, comenzamos a darle forma a este trabajo recopilando información, tanto de bibliografías como de documentos inéditos que fuimos descubriendo en algunos casos y ampliando en otros, en los distintos archivos. Para darles unidad y que resulten más asequibles para el común de los lectores, los hemos ido situando dentro de un contexto histórico, comarcal, provincial y nacional. Es posible que en alguna parte nos hayamos extendido demasiado en aspectos o vicisitudes ajenas a la propia historia de Manzanal o de la historia de Alba de Aliste; pero entendemos, y así lo ponemos de manifiesto en algunas ocasiones, que no es posible comprender los hechos que se suceden en Manzanal o en esta Tierra, sin tener un somero conocimiento de la situación política y social que se está viviendo más allá de sus horizontes.

La Historia de Manzanal que hemos venido a contar abarca desde el Neolítico hasta mediados del siglo XX. Hemos decidido poner aquí punto final y no entrar a tratar en lo que a esta parte de siglo toca: la Guerra Civil, la Posguerra ni el Régimen de Franco, un tiempo demasiado cercano para abordarlo con rigor y sin complejos. En cualquier caso, esta época, junto con el periodo democrático, darían materia más que suficiente para otro trabajo mucho más extenso que éste. Sí es verdad, que en algún momento nos hemos saltado estos límites para poder explicar los efectos y consecuencias en las que han derivado decisiones de tiempos pasados en la situación actual, tanto del pueblo de Manzanal como de la tierra de Alba.

No sería justo olvidarnos en estos momentos de aquellas personas, que, como Manuel Rivera Lozano, José Manuel García Rubio o Bienvenido Martín Fraile, con su aliento, enseñanza, paciencia y ayuda, han contribuido decididamente a que esta modesta obra llegue a sus manos.